CUIDADOS
Cada pieza de joyería necesita de condiciones
y cuidados para conservarse durante meses o
incluso años. Estas son nuestras recomendaciones
ZAMAK
El zamak es una aleación de Zinc, Aluminio,
Magnesio y Cobre. Suele ser resistente, aunque se recomienda evitar mojarlo o ponerlo en contacto con productos químicos, como jabones, perfumes o cremas, para evitar que cambien de color.
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Este material no tiene garantía, pues si no se siguen las indicaciones anteriores, si se utiliza en un clima muy húmedo o si la persona que lo usa tiene el PH ácido, puede tornarse de color amarillento (los que son plateados) o de color cobre (los que son dorados).
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Puedes limpiarlo con un paño seco para evitar que almacene partículas que le quitan su brillo o que pueden manchar tu piel. Además te recomendamos guardar tus accesorios de Zamak en un lugar donde no tenga contacto directo con el sol o el aire, para extender su duración el mayor tiempo posible.


ZAMAK CHAPADO
Tiene las mismas características del Zamak puro, pero posee aún mayor resistencia a los factores ambientales, pues como su nombre lo indica está recubierto por una capa de esmalte especial, que lo hace tener una duración más larga.
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Debes tener en cuenta que incluso los materiales más resistentes como el acero, rodio o plata 925 pueden sufrir desgaste por los diversos factores ambientales, pH o mal uso de quien los porta.
LATÓN
El latón es una aleación de cobre y zinc. Además en la aleación pueden intervenir otros elementos como estaño, silicio, aluminio, hierro o manganeso.
Dependiendo de su composición varían las características como brillo o color.
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Este es el material puede cambiar en cuestión de días o semanas si no recibe los cuidados indicados (no mojar, no aplicar perfumes o químicos, no practicar deporte con ellos, almacenarlos alejados de la luz directa del sol en un lugar seco.

